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8.1 Ejes articuladores del currículo de la educación preescolar, primaria y secundaria
El ejercicio del derecho a la educación se expresa en una escuela que forme ciudadanas y ciudadanos para vivir y convivir en una sociedad democrática que se caracterice por el ejercicio activo de las libertades individuales, el respeto al orden legal justo, la autodeterminación y participación de las comunidades en el
debate público para dialogar con otras ciudadanías, desde una perspectiva territorial, con miras a transformar la realidad.
La democracia es una construcción permanente en la que se vinculan las condiciones de su funcionamiento con las condiciones que permiten el fortalecimiento de las comunidades que le dan sentido. Comunidades fuertes hacen democracias fuertes. Por esta razón, la democracia está estrechamente relacionada con la justicia que pueden percibir las y los ciudadanos, quienes son los principales responsables de juzgar su funcionamiento de acuerdo con el bienestar en sus condiciones materiales de vida, salud y educación; vivir una vida libre de violencia, exclusión, racismo, hambre, machismo, discriminación de cualquier tipo, además de participar en las decisiones de interés público y gozar de un medio ambiente sano.
La nueva propuesta curricular busca contribuir a la justicia social mediante una transformación educativa construida desde, con y para la comunidad.
Por esta razón, el Plan de Estudio 2022 dista de ser sólo un conjunto de objetivos o contenidos de aprendizaje para su implementación; es una propuesta
para avanzar hacia una ciudadanía democrática, que reconozca y valore la pluralidad y diversidad de las culturas, sociedades y territorios.
Para lograr lo anterior, el currículo pone al centro de la reflexión, la desigualdad, la exclusión y el racismo que históricamente han recaído en personas y grupos de nuestra población debido a su lengua, religión, género, situación económica o migratoria, entre otras condiciones, con el fin de construir entornos educativos, donde todas y todos puedan participar, aprender y desarrollar sus capacidades humanas. La justicia curricular implica que nadie se quede atrás ni fuera; que toda niña, niño, adolescente y joven encuentre en el espacio escolar las condiciones que les permitan ser y crecer en comunidad.
Desde esta perspectiva, el Plan de Estudio 2022 propone siete ejes articuladores como el componente curricular que contribuya al desarrollo de un conjunto de capacidades para vivir y convivir como agentes sociales que reconozcan y valoren los principios de libertad, igualdad, respeto, justicia, equidad y, desde ahí, construir comunidad.

El Plan y los Programas de Estudio expresan estas capacidades humanas a través de siete ejes articuladores incorporados en el currículo, los cuales contienen los rasgos propiamente humanos de la formación de ciudadanas y ciudadanos de una sociedad democrática, desde la perspectiva plural y diversa como la mexicana.
Estos ejes articuladores conectan los contenidos de diferentes disciplinas dentro de un campo de formación y, al mismo tiempo, conectan las acciones de enseñanza y aprendizaje con la realidad de las y los estudiantes en su vida cotidiana. Esta doble conexión favorece la integración del proceso de aprendizaje de los estudiantes, propiciando un conjunto de saberes que le dan significado a los contenidos aprendidos.
El currículo con ejes articuladores permite pensar el trabajo docente y el trabajo de aprendizaje como un diálogo permanente con la realidad más allá del aula, en los espacios escolares y en los lugares de la comunidad.